Permitidme que os sea muy directo ya desde el inicio. ¿Necesitaba The Last of Us Parte II una remasterización? La respuesta, en mi humilde opinión, es que no. ¿Significa eso que The Last of Us Parte II Remastered es un mal producto? No, porque hay matices y, de hecho, tiene sentido y razones para convencer a algunos usuarios. La cuestión y lo más importante es entender bien en qué grupo te encuentras tú.


La base de la nueva propuesta de Sony, desde luego, es inmejorable. The Last of Us Parte II fue uno de los mejores y más aplaudidos videojuegos de la anterior generación, y tres años y medio después sigue conservando intacta toda su fuerza. Naughty Dog desarrolló una valiente secuela para uno de los títulos más queridos de la última década, y en ese sentido poco se puede añadir a lo que ya comentó mi compañero Enrique Alonso en el análisis original. TLOU2 es un prodigio técnico y narrativo, con un delicado equilibrio en su apartado jugable que conforma una aventura memorable e imprescindible. Si no lo habéis jugado, deberíais hacerlo cuanto antes. Pero si ya lo jugasteis en su momento, la cosa es un poco más complicada.


Lo primero que hay que comprobar en The Last of Us Parte 2 Remastered es, valga la redundancia, el trabajo de remasterización. Y aquí la respuesta puede no satisfacer demasiado, debido a que el gran avance ya lo obtuvimos con el parche para 60FPS en PlayStation 5 que se publicó en 2021. The Last of Us Parte II Remastered añade mejoras en la calidad de las texturas, en la distancia de dibujado y en algunos detalles como las sombras o las animaciones. Y en la práctica estos cambios se agradecen, pero la verdad es que no suponen una gran diferencia respecto a lo que ya teníamos en el TLOU2 original. La mayor novedad quizás sea el nuevo modo Fidelidad con salida 4K nativa, la cual permite sacrificar los 60FPS en favor de una mayor nitidez a 30FPS, pero lo cierto es que el juego se siente mejor con la salida 1440p a 60FPS reescalada a Ultra HD, la cual ya se ve más que bien en la inmensa mayoría de televisores.



Esto hace que, irónicamente, los mayores alicientes de la remasterización de The Last of Us 2 se encuentren en los nuevos modos y extras, y no en el apartado visual. En ese sentido, Sin Retorno es el plato principal, un modo roguelike que aprovecha y da un mayor protagonismo a todas esas mecánicas y esa jugabilidad que a veces quedaba opacada por las bondades de la narrativa de la obra de Naughty Dog. Las runs comienzan en una guarida (la sala de radio para la facción de Ellie y el Acuario para la de Abby), donde tenemos una mesa para mejorar las armas, un armario que ejerce de tienda para comprar ítems, un baúl en el que se depositan las recompensas tras cada encuentro y una pizarra de corcho con las rutas de encuentros, que cambian de forma aleatoria en cada run.


Cada run se compone de cinco encuentros y un enfrentamiento contra un jefe final, volviendo a la guarida tras cada uno de ellos para prepararnos para el siguiente. Los encuentros pueden ser de cuatro tipos; en Asalto hay que acabar con varias oleadas de enemigos, en Cacería sobrevivir a rivales que nos buscan por el escenario, en Captura que hay que tomar una caja fuerte protegida por el equipo contrario y en Resistencia hay que proteger a nuestro aliado. Los encuentros se desarrollan en una buena variedad de mapas y también hay modificadores para dar mayor variedad y alterar la dificultad, así como árboles de habilidad para desbloquear en la run y personalizar nuestro personaje y sus habilidades.


A medida que se van superando encuentros y desafíos vamos desbloqueando nuevos personajes, cada uno de ellos con fortalezas propias, y modificadores para usar con una opción que permite ajustar las runs y diseñar partidas a nuestro gusto, y también tenemos una run diaria especial. Sin Retorno, al final, es un añadido más trabajado de lo que esperáis y que saca provecho a las mecánicas jugables de TLOU2, combinando muy bien sigilo, combate y crafting, pero también creo que es bastante de nicho; algunos usuarios le sacarán provecho y bastantes horas de juego, especialmente si les gustan las propuestas difíciles basadas en la supervivencia, pero para muchos otros no pasará de ser un entretenimiento para unas pocas tardes que se olvidará con rapidez.



Pese a que Sin Retorno es el gran añadido de este The Last of Us Parte 2 Remastered, no es el único. Junto al nuevo modo roguelike y a un modo speedrun como el del remake del primer TLOU encontramos una serie de extras que, en su mayoría, están muy enfocados al fan del TLOU2 original que quiera ampliar la experiencia con un mayor conocimiento de su proceso creativo. Así, se han incluido tres niveles inéditos, los cuales se juegan desde un menú separado e incluyen comentarios de los desarrolladores explicando su diseño y por qué se descartaron. También hay una nueva pista con comentarios durante las cinemáticas de la aventura principal con Neil Druckmann, Halley Gross y los actores Troy Baker, Ashley Johnson y Laura Bailey, dando más detalles sobre la historia y su creación. Otro extra, que para muchos usuarios no pasará de ser una extravagante curiosidad, es el modo Guitarra Libre, en el que podemos tocar la guitarra, el banjo y otros instrumentos con el touchpad del DualSense y crear nuestras propias canciones. Y para acabar, hay algunas funciones nuevas en el modo foto, algunas skins para Ellie y Abby y un par de opciones nuevas de accesibilidad, como audio descriptivo o la representación de las voces en vibración háptica en el mando.


La pregunta tras ver todo esto es evidente: ¿vale la pena The Last of Us Parte II Remastered? Hay varias respuestas posibles, y bastante distintas en función de cada usuario. Para el que busque una notable mejora visual y técnica, honestamente creo que no, porque los cambios son menores y el parche para PS5 del original ya es suficiente y tenía lo importante, los 60FPS. Para el fan que quiera volver a sumergirse en uno de sus juegos favoritos, en cambio, la actualización por diez euros está relativamente bien justificada como si fuese un DLC de pago, con un modo roguelike tenso y divertido y algunos extras que dan más contexto y datos interesantes sobre la obra. Y, finalmente, para los que lleguen de nuevas Remastered es la mejor versión posible de The Last of Us 2… aunque quizás les salga más barato comprar el juego original de PS4 de segunda mano y la actualización de diez euros que el nuevo juego completo.





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